La frecuencia y el tiempo de las tomas, y su efecto en la composición en la leche materna

Angelina Perna Chaux. M.Sc., M.N. y Asesora de Lactancia Materna.

La frecuencia de amamantamiento es algo que cambia entre las distintas sociedades, culturas y etnias del mundo. Como vimos en el post, El comportamiento dinámico de la leche materna, al principio las tomas de los bebés tienden a ser seguidas por lo que la misma estimulación de la succión es lo que va a dar inicio a la producción y al aumento mismo de la leche materna.

Sin embrago, a medida que los bebés crecen y se adaptan al mundo de su madre y  a su cultura, los patrones en las frecuencias y los tiempos entre las tomas se diferencian. El resultado se ve reflejado en la variación de la energía y de las concentraciones de agua, de nutrientes, de compuestos bioactivos y celulares por toma de la leche materna.

Lo que significa que cada mujer según su entorno es única y que producimos leche para abastecer las necesidades de nuestros bebés que maman de una u otra forma, veremos.

La frecuencia de amamantamiento entre un bebé africano y un bebé occidental

“En el ser humano hay patrones de amamantamiento que vacilan entre unas mamadas cortas y más periódicas y otras de tomas más largas y poco frecuentes.”

En algunas tribus africanas como los bosquimanos del Kalahari las mamás cargan a sus bebés en upa la mayor parte del tiempo, trabajan con ellos pegados a su cuerpo y adquieren unos comportamientos únicos de amamantamiento. Los bebés tienden a mamar más seguido en un menor tiempo; seis veces por hora por noventa segundos durante todo el día. (González, C. 2011).

Paradójicamente, los bebés occidentales tienen otros patrones de frecuencia de amamantamiento que es regido por nuestra sociedad, por las recomendaciones por parte de los profesionales de salud y por nuestros estilos de vida.

Al igual que el resto de las poblaciones, nuestra lactancia también se da a libre demanda, sin embargo, si analizamos el patrón de alimentación de un bebé occidental concluiríamos que maman menos veces en el día, aunque perdura un mayor tiempo en el seno.

En nuestra población las tomas varían entre 8-12 tomas en veinticuatro. Entre más pequeño el bebé las tomas son más numerosas y a medida que crece realiza unas ocho tomas en promedio durante el día, refiriéndome a bebés con lactancia materna exclusiva.

Los bebés deciden si se alimentan de un seno, de los dos o repiten en la misma mamada. Esto está ligado a la capacidad productora de la glándula de su madre.

El tiempo que transcurre entre las tomas es un predictor de la concentración de grasa

El tiempo de la última toma determina qué tanta grasa debe ser obtenida de la alimentación de la madre o sintetizada para abastecer las necesidades del bebé, que realiza tomas muy frecuentes o poco frecuentes.

Entre más largo es el momento entre las tomas habrá menos concentraciones de grasa en la leche. (Andreas et al., 2015). Esto se debe a que habrá mayor cantidad de agua y por ende menor concentración de grasa.

¿Entonces, los bebés que toman más veces se alimentan mejor?

No. Al final, la suma de las concentraciones totales de nutrientes y de energía adquiridas por los bebés con patrones de frecuencia y tiempos distintos entre tomas, es igual. Lo que quiero enseñarles es que la glándula mamaria de nuestra especie humana se regula para abastecer las necesidades diarias de los bebés independientemente si se alimentan cada diez minutos o cada tres horas. Al final del día el aporte es similar.

Lo que no es normal es que los bebés perduren por demasiado tiempo asidos al pecho (González, C. 2011) por varias semanas, habría entonces que revisar las técnicas de agarre, las posturas y posiciones de amamantamiento y condiciones tanto fisiológicas como emocionales de la madre y el bebé. Esto es característico de los bebés, durante las primeras semanas de vida, posiblemente con agarres inadecuados y tomas insuficientes o con problemas de producción por parte de la madre.

Para complementar esta lectura recuerda revisar el post, El comportamiento dinámico de la leche materna.

Bibliografía

  • Andreas, N. J., Kampmann, B., & Mehring Le-Doare, K. (2015). Human breast milk: A review on its composition and bioactivity. Early Human Development, 91(11), 629–635. https://doi.org/10.1016/j.earlhumdev.2015.08.013
  • González, C. (2011) Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna. Publicada por Editorial Planeta Madrid. Undécima edición. Pg 48-49.
2018-04-16T17:02:04+00:00