Congestión y obstrucción mamaria

Angelina Perna Chaux, M.Sc., M.N., y Asesora de Lactancia Materna

Cuando pasamos los dedos o la mano por el seno y sentimos uno o varios bultos duros, posiblemente sea por causa de una congestión mamaria o de una obstrucción en esa región localizada de la glándula mamaria.

¿Cuál es la diferencia entre la congestión y la obstrucción mamaria?

Una manera sencilla para empezar a diferenciar entre una congestión o una obstrucción es así:

  • Si los dos senos a la vez están cargados y llenos de bolitas, es congestión.
  • Si sientes varios bultos en una zona, posiblemente se trate de una congestión mamaria localizada.
  • Si sientes un corrientazo, ardor y dolor al mamar durante la toma y después del que el bebé suelte, se trata de una obstrucción.
  • Si sientes un solo bulto con mucho dolor, que puede estar o no caliente y rojo, esto indica que se trata de la obstrucción de un conducto, sin embargo, si hay inflamación es mastitis.
  • Si aparece un punto blanco en la punta pezón se trata de un conducto obstruido que puede estar asociado a una mastitis.

Es por esto que quise juntar estas dos situaciones muy distintas una de la otra, para que pudiéramos analizar y determinar en qué se diferencian y cuál es la mejor manera para evitarlas y tratarlas. En el próximo post tendrás las diferencias entre una mastitis y un absceso mamario.

Congestión mamaria

La congestión mamaria se relaciona a una retención de la leche que generalmente se da por un vaciamiento inadecuado de la glándula y que puede presentarse en los dos senos a la vez o de manera localizada en la glándula.

La congestión mamaria primaria o fisiológica, es la que se conoce como la ingurgitación mamaria. Aparece en los primeros tres días de la lactancia y se asocia a una inflamación de la glándula por el aumento de la vascularización de los vasos sanguíneos y de los conductos linfáticos.

La congestión mamaria secundaria, a la que me refiero en este post, es la que se presenta cuando no hay un vaciamiento apropiado de la glándula, ya sea por no amamantar con frecuencia, dejar tiempo largo entre las tomas del bebé o por una sobreproducción de leche materna.

Para algunas mujeres la aparición continua de congestión puede ser común en las primeras semanas o meses de vida del bebé, mientras que la glándula regula la producción.  Sin embargo, igualmente se debe revisar el tema del agarre, la boca del bebé y su patrón de succión, así como las situaciones fisiológicas de la madre.

En caso de una sobreproducción fisiológica constante de la madre, se recomienda extraer un poco de leche solo para liberar la tensión y hacer fluir un poco la leche para evitar una obstrucción. Solo cuando sea ralamente necesario.

¿Qué siento?

En la congestión mamaria se sienten los pechos cargados, varios bulticos o bolitas, que pueden estar en todo el seno o en una región localizada de la glándula. En general pueden resultar molestosos y algunas mujeres sienten mayor sensibilidad o un leve dolor al tacto.

¿Qué debo hacer para evitar o tratar una congestión mamaria?

1. Descartar un problema de agarre que pueda estar favoreciendo la congestión.

2. Analizar si proviene de una condición fisiológica y hormonal de la madre.

3. Amamantar con frecuencia; a libre demanda.

4. Revisar que el bebé vacíe el pecho antes de cambiarlo al otro.

5. Poner pañitos tibios alrededor del seno.

6. Realizar un masaje para ablandar la glándula y prepararla para retirar la leche.

7. Poner al bebé a mamar y si es el caso, terminar con la extracción de la leche.

8. En caso de sobreproducción solo extraer para liberar tensión.

9. Si existe bastante congestión recomiendo primero extraerse un poco y después poner al bebé a mamar.

10. Estar tranquila y descansar.

11. No usar ropa ajustada, mejor holgada igualmente que los tops.

Obstrucción mamaria

No se sabe con exactitud qué es lo que puede generar una obstrucción mamaria, sin embargo, se relaciona con una sobreproducción de leche, un drenaje inadecuado del pecho o por utilizar brasieres muy apretados que evitan el flujo natural de la leche.

Los cambios patológicos que caracterizan a la obstrucción vagamente se conocen como “estasis de la leche”, leche obstruida o acumulación local de leche o de células muertas.

La retención de la leche parece formarse a partir de la porción más rica en grasas, que deja de fluir continuamente quedándose en una zona de la glándula. Algunas veces puede aparecer una leche más gruesa a la salida en uno de los poros del pezón, indicando que está fluyendo una leche que estuvo retenida.

Cuando esta retención persiste empieza el crecimiento microbiano de algunas especies que normalmente hacen parte de la microbiota de nuestra glándula. Algunas son capaces de generar biopelículas (biofilms) en las que, en presencia de calcio, se adhieren a las células de los conductos creando uniones como puentes y causando taponamiento en la salida de la leche. Si no se soluciona a tiempo puede se puede acabar en una mastitis.

¿Qué siento?

En los primeros indicios de la obstrucción se siente un fuerte ardor y dolor al amamantar que prosigue por varios minutos después de que el bebé ha soltado el pecho. Algunas mujeres sienten un fuerte corrientazo y esto puede estar asociado a la sensación del calcio acumulado tratando de pasar por los finos conductos de la salida de la leche.

Si esto no se percibe y se soluciona con tiempo se puede formar una bola y palpar un bulto característico que puede llegar a ser bastante doloroso. El seno puede enrojecerse, estar caliente y la madre se puede presentar febrícula. La zona que más se afecta es el cuadrante superior externo cerca de la axila.

Si llega a ver inflamación de la glándula mamaria, se conoce como mastitis.

¿Qué debo hacer en caso de una obstrucción?

Es muy debatido en cuanto si debemos poner o no calor en el pecho. Los últimos estudios han demostrado que es mejor no poner calor.

En caso tal, se puede colocar calor seco como las bolsas de semillas terapéuticas. Sin embargo, yo recomiendo un poco de calor cuando la obstrucción está apenas comenzando. Aprovechar el agua caliente de la ducha también puede se útil, más no debes quedarte debajo del chorro.

1. Si sientes el dolor, ardor y corrientazo al amamantar y después de que el bebé haya soltado puedes poner un poco de calor seco alrededor del seno.

2. Si apenas se siente o se palpa el bulto también se pueden poner calor seco, poco tiempo.

3. En caso de mucho dolor, enrojecimiento y febrícula, NO se recomienda poner calor.

de la toma del seno afectado.

4. Se prosigue con un masaje profundo en todo el seno, en especial si se identifica la zona afectada, utilizando las yemas de los dedos, los nudillos o también se puede utilizar un cepillo de bebé haciendo movimientos circulares y arrastrando todo en dirección hacia el pezón por unos tres a cinco minutos.

5. TIP: Poner a tu bebé a mamar con su barbilla encima o en la dirección de la mama que tienes la obstrucción. Esto permitirá un mejor drenaje de la zona acumulada.

6. Puedes seguir masajeando la zona afectada mientras tu bebé mama y ayudar a la salida de la leche mediante la compresión de la mama.

7. Extraer leche después de la toma del seno afectado. En caso de sobreproducción no es lo más recomendable, consultarlo.

8. Si existe una perla de leche puedes revisar próximamente el post, Perla de leche.

9. Siempre es recomendable consultarlo con tu asesora o consultora de lactancia y si debes iniciar un tratamiento con probióticos.

10. Amamantar a libre demanda, con frecuencia y revisar que el pecho quede lo mas vacío antes de cambiar al bebé al otro.

Siempre que tengas dudas es importante consultar a una experta en lactancia materna. Estos problemas son relativamente solucionables cuando se actúa a tiempo y con apoyo. En caso de que sean repetitivos se toman otras medidas.

2018-04-24T14:36:02+00:00